Yerro, luego existo
El proceso creativo, en cualquier actividad artística como el diseño, es una constante insatisfacción articulada por el experimento. El ensayo te lleva a plantear distintas soluciones que dilatan un resultado satisfactorio, en una actividad entre lo racional y lo pasional, ni arte ni ciencia, donde el error es básico. Como dice el sabido aforismo oriental, para apreciar la luz, primero debemos atravesar la oscuridad, a veces tropezando en el camino.